¿Por qué puse las palabras “Festival” y “terminado” entre comillas?
En primer lugar, no se trató de un festival tradicional de un día, sino de una serie de espacios divertidos y educativos de un mes de duración para que los miembros de la comunidad se reunieran y aprendieran sobre las aves migratorias, como las currucas, los zorzales y las tángaras, y tomaran medidas positivas en su favor. Exploramos los porqués y los cómos de las migraciones bianuales de estas especies, así como los entresijos de diferentes proyectos de ciencia ciudadana, como el Sistema de Seguimiento de la Vida Silvestre Motus de Birds Canada y eBird del Laboratorio de Ornitología de Cornell, diseñados para involucrar al público en la recopilación colaborativa de datos que se utilizan para comprender mejor los movimientos de todas las aves. Para reconocer la importancia de crear y administrar el hábitat de las aves, trabajamos con la Brigada de Monitoreo de San Vito en el cuidado y mantenimiento de uno de nuestros proyectos de restauración forestal. Además de las actividades locales, organizamos un concurso de dibujo de aves migratorias para todos los niños de primaria del país e invitamos a los coordinadores de Motus Costa Rica a hablar ante una audiencia nacional e internacional a través de nuestra plataforma de Facebook Live.
Puede que estas actividades oficiales del Festival hayan terminado, pero tenemos la intención de mantener vivo el espíritu de celebración. Más allá de desarrollar conocimientos y habilidades de acción, la educación ambiental debe enfatizar los vínculos sociales y las oportunidades para simplemente divertirse admirando las maravillas de la naturaleza, sin preocuparse por su destino. Nos gusta enseñar a la gente cómo, por ejemplo, incluir a las currucas difíciles de identificar en una lista de eBird o reflexionar sobre cómo los humanos pueden hacer que la migración sea más segura para los zorzales. Pero NOS ENCANTA ver a un grupo compartir un momento colectivo de “¡guau!” al ver, por ejemplo, un tángara veraniega, rojo llameante bajo la luz del sol.
En definitiva, el festival no ha terminado del todo porque queremos seguir conectando a la gente a través del placer de observar aves. Y ese “trabajo” no tiene fin, lo cual es una buena noticia, ya que es muy divertido.
***
Queremos extender nuevamente nuestro más profundo agradecimiento a todos nuestros increíbles patrocinadores y colaboradores, incluyendo Swarovski Optics, San Vito Bird Club, Cape Cod Bird Club, la Municipalidad de Coto Brus, Osa Conservation, los coordinadores de Motus Costa Rica/Proyecto Cerulea Ernesto Carman y Paz A. Irola, la Brigada de Monitoreo de San Vito, y todos los participantes en nuestras actividades locales así como en el concurso nacional de dibujo de aves migratorias. Gracias a Randall Jiménez, Coordinador de Extensión Comunitaria de la Asociación Ambiental Finca Cántaros (FCEA), por coordinar esta celebración, y a Yolanda Morales, Asistente de Proyectos de la FCEA, por su ayuda con la logística.
Foto: El pasado sábado el espíritu del Festival se mantuvo vivo a través de una caminata de observación de aves en Finca Cántaros en la que participaron participantes de los programas de mujeres de la FCEA, así como integrantes de la Brigada de Monitoreo de San Vito.


